Make your own free website on Tripod.com

JESUS Christ en croix

 

 

 

 

 

Jesús fue un karana-janma,  un maestro que nació con un propósito: restablecer el amor, la caridad y la compasión en el corazón del hombre.  No tenía ningún apego al yo; nunca le prestó atención a la tristeza o al dolor, a la alegría o a la ganancia; tenía un corazón que respondía al llamado de la angustia.  Anduvo por la tierra predicando la lección del amor.  Su vida fue una ofrenda por la elevación de la humanidad.

Como la mayoría de los buscadores, él primero buscó a la Divinidad en el mundo objetivo, pero pronto se dio cuenta de que la naturaleza es un cuadro caleidoscópico creado por la propia imaginación, y buscó a Dios dentro de sí.  Su estadía en los monasterios de los Himalayas, en Kashmir y otros centros de ascetismo e indagación filosófica de Oriente, expandió su conciencia.  Después de regresar del Oriente, su afirmación de que era un mensajero de Dios cambió a la de que era el hijo de Dios.  El vínculo se fortaleció: el ser ya no era alguna luz o entidad distante, la luz se volvió una parte del ser.  Cuando predominaba la conciencia del cuerpo, era un mensajero.  Con la conciencia del corazón en ascenso, se sintió cercano y querido, y así, en esta etapa, el vínculo padre-hijo parece natural.  Después a medida que se afirmaba la conciencia del Atman, Jesús pudo declarar: "Yo y mi Padre somos Uno".  Estas tres etapas pueden describirse como: "Yo estoy en la luz  La luz está en mí y Yo soy la luz".  Pueden compararse con las etapas de dvaita, vishistadvaita y advaita descritas en la filosofía hindú.  La etapa final ocurre cuando desaparece todo rasgo de dualidad.  Esta es la esencia de todas las enseñanzas y disciplinas religiosas.

Jesús fue honrado por el pueblo como Cristo, porque en sus pensamientos, palabras y acciones no encontraron ningún indicio de ego.  No tenía ni envidia ni odio; estaba lleno de amor y caridad, humildad y benevolencia.  El mismo nombre, Jesús, no es original.  A él lo llamaban Isa, que al invertir las letras se convierte en Sai.  isa o Sai, ambos significan Isvara, Dios, el Eterno Absoluto, el Sat-Chit-Ananda.  En el manuscrito tibetano del monasterio donde Isa vivió algunos años el nombre está escrito como Issa, que significa el Señor de todos los seres vivos.

Cuando Jesús proclamó que era el mensajero de Dios, lo que quería era enfatizar que cada uno es un mensajero de Dios y que tiene que hablar, actuar y pensar como tal.  Este es el verdadero karma kanda de los Vedas, el sadhana  de trabajo, oración, servicio y meditación.  Jesús declaró que cuando se progresa en este sentido, cada uno puede reconocer a todos como hijos de Dios, hermanos y hermanas de uno mismo y que por eso se deben adorar.  El upasana kanda es la escritura del Sanathana Dharma que delinea esta etapa.  Finalmente, el conocimiento madura para convertirse en sabiduría y se alcanza la meta de jñana kanda ,cuando cada uno se da cuenta de que "yo y mi Padre somos Uno".

El cumpleaños de Jesús debe ser celebrado por toda la humanidad porque esos karana-janmas pertenecen a toda la raza humana; no deben ser limitados a un sólo país o una sola comunidad.  Jesús encontró que los eruditos y los ritualistas habían oscurecido la verdadera religión.  Se dedicó a la enseñanza de la espiritualidad y la moralidad, porque la educación es la luz misma de la vida.  Jesús encontró que la gente andaba en busca de cuentas de vidrio imaginándose que eran diamantes. Visitó los lugares sagrados y descubrió que se habían convertido en mercados donde la gracia estaba siendo negociada y comercializada.  Condenó al sacerdocio que toleraba y alentaba estas prácticas.  Por todo esto atrajo la ira de los jefes de los templos y monasterios.  Ellos tentaron a uno de los discípulos de Jesús con treinta monedas de plata, para que lo traicionara y lo entregara.

A los gobernantes romanos les dijeron que Jesús estaba intentando hacerse pasar por rey y que debía ser castigado por traición.  Su insistencia hizo que el gobernador ordenara su crucifixión.  Cuando lo estaban clavando en la cruz, Jesús escuchó la voz del Padre que le decía: "¡Toda vida es una, mi querido hijo! Sé como todos", y pidió que los que lo estaban crucificando fueran perdonados, porque no sabían lo que estaban haciendo.  Jesús se sacrificó por el bien de la humanidad.

Los villancicos y las velas, las lecturas de Biblia y las pastorelas no son suficientes para celebrar el nacimiento de Jesús.  El dijo que el pan comido en la última cena era su cuerpo y que el vino era su sangre.  Quiso decir que todos los seres vivos con cuerpo y sangre debían ser tratados como él mismo y que no se hiciera ninguna distinción entre amigo o enemigo, nosotros y ellos.  Todos son su cuerpo, sostenidos por el pan; cada gota de sangre que fluye en las venas de todo ser humano es suya, animada por la fuerza que el vino le infunde.  Esto quiere decir que todo hombre es divino y tiene que ser venerado como tal. 



El hombre ha venido a este mundo como mensajero de Dios.  Jesús se anunció como mensajero de Dios.  Pasó muchos años en austeridad a fin de poder derramar compasión y amor sobre toda la humanidad.  Después el se preguntó: "¿Soy sólo un mensajero o estoy más estrechamente relacionado con Dios, soy  una parte de Dios con lo divino como esencia?".  Jesús pasó doce largos años errando solo por los desiertos dedicado a esta indagación.  Al final de este período, retornó entre los hombres y anunció: "Yo soy el hijo de Dios".

En esa época, los sacerdotes de Jerusalén se habían vuelto corruptos y venales.  Habían degenerado en hombres soberbios y egoístas.  Jesús los condenó y trató de arrancar de raíz las costumbres perniciosas.  Puesto que a sus ojos todas las formas eran divinas, él no podía tolerar ninguna acción que contradijera esa postura.  Así, cuando la gente le preguntaba quién era, él tenía la convicción para responder: "Yo y mi padre somos uno".  Jesús trató de enseñar a cada uno la paternidad de Dios y la hermandad del hombre.  Hombres tradicionalistas y llenos de egoísmo consideraron a Jesús un falso profeta y emplearon todos los medios para impedir su misión.  Sin embargo, él no vaciló y, enfrentando toda oposición, continuó siendo ejemplo de verdad viviente y purificando a la sociedad.  Muchos discípulos lo siguieron, pero a lo largo de la historia, como ha ocurrido con Rama, Krishna, Jesús y Mahoma, esos discípulos, pese a su cercanía, raramente se han consagrado por completo.  La mayoría sólo son devotos a medias.  Jesús tuvo doce discípulos, de los cuales la mayoría tuvieron fe en él y vivieron sus enseñanzas, pero Judas cedió a la codicia.  Traicionó a su maestro por treinta monedas.  No tuvo ya alegría en la vida después de este acto, su mente le negó la paz y tuvo que buscar refugio en el suicidio.  La traición de gente que simula adorar ha ocurrido en todas las épocas.  Gente corrupta, egoísta y ambiciosa esparce falsedades acerca de sus propios maestros.  Oímos de Judas desde hace 2000 años.  Pero en la era de Kali la gente está obsesionada por el dinero y los Judas se han multiplicado.  Anhelan acumular mezquinas riquezas, cuando en realidad el buen carácter, la conducta recta y el conocimiento de Dios son los tres verdaderos tesoros que deben ser reunidos.  Tierras y edificios, oro y plata, dólares y otras divisas son temporales y triviales.  Constituyen posiciones sólo mientras dura la vida, pero aquellos tres tesoros persistirán, los sostendrán y los fortalecerán a ustedes hasta que alcancen la unión con el infinito...


... Jesús era una persona cuya sola alegría estribaba en esparcir Amor Divino, ofrecer Amor Divino, recibir Amor Divino y vivir en el Amor Divino.

Hoy es el día del nacimiento de Jesús, celebrado entre las nevadas de diciembre, con luces, arbolitos y oraciones. Pero es inútil rezar sólo un día y olvidar a Dios el resto del año.  Ese es un espectáculo frívolo; no emana del corazón.  Somos verdaderos cristianos únicamente cuando vivimos de acuerdo con las enseñanzas de Cristo y las practicamos en nuestra vida diaria.  conque observáramos siquiera dos de sus enseñanzas bastaría.  Cristo dijo: "Toda vida es una sola, querido hijo, sé igual con todos".  Si observáramos  verdaderamente esto, bastaría para cumplir nuestro destino.  Cuando él estaba en la cruz vencido por la agonía, una voz surgida de lo invisible dijo desde los cielos. "La muerte es el vestido de la vida".  El cuerpo es el vestido que usa el Espíritu Divino.  Por consiguiente, no debemos llorar cuando el cuerpo se desecha, declina o se daña.  La muerte es un incidente, ésa es la naturaleza verdadera del cuerpo.  Los hombres buscan la causa de la muerte; nadie, empero, busca el origen de la vida.  Durante el breve espacio de la vida, dedíquense a la glorificación de Dios y a efectuar la obra de Dios.

Sólo el amor es capaz de revelar la Divinidad latente en todos.  El amor es Dios: vivan en amor.  El amor vive dando y perdonando; el ego vive obteniendo y olvidando.  El amor es desprendimiento; el egoísmo, desamor.  No malgasten su vida aspirando a los estrechos intereses del ego. ¡Amen! ¡Amén! Vuélvanse lo que realmente son: encarnaciones del Amor.  No importa cómo los traten los demás o lo que piensen de ustedes: no se aflijan.  Sigan a Jesucristo.  Amen para su propia evolución y no para lo que otros digan.  No imiten a otros; cultiven su propia vida.  Ustedes tienen su propio corazón, sus propias opiniones, sus propias ideas, su propia voluntad. ¿Por qué entonces , imitar?  La imitación es humana, dicen, pero la creación es divina.  Sigan su sendero elegido.  Dejen que su propia experiencia de Dios sea su guía y maestra.  No se vayan a la tumba copiando débilmente a otros.  No encontrarán a Dios si lo buscan en el mundo externo.  Su propio corazón brillante de amor es el amor de Dios.  Sigan al maestro.  Enfrenten el mal.  Luchen hasta el final y terminen el juego.  Ustedes son Dios.  El ustedes verdadero es Dios.

Ustedes no son una persona, sino tres: la que piensan que son, la que otros piensan que son y la que realmente son.  ustedes piensan que son el cuerpo con sus sentidos insaciables, los demás piensan que ustedes son sus personalidades.  Lo que realmente son es espíritu divino infinito.  Constantemente deben recordarse a ustedes mismos: "Yo soy Dios, yo soy Dios".  El día que se vean como Dios, se volverán Dios.

Hablen dulcemente; esparzan consuelo con cada mirada suya.  No sean esclavos de sus deseos sensuales.  Prahlada le dijo a su padre, quien había conquistado los tres mundos, que no había logrado vencer la lujurias y el deseo. Ustedes deben vencer la lujuria y dominar la ira.  Alejen de su mente la codicia, el odio y los celos y dediquen sus manos al servicio de la humanidad.  Jesús enseñó amor y compasión infinitas.  Para resucitar el amor y la compasión, ustedes tienen que matar la envidia y el egoísmo y purificar sus corazones.  Ganen la verdadera misericordia de Jesús.  Sigan la senda enseñada por él y alcancen la posición que él tiene.



Cuando nació Jesús, tres reyes árabes lo fueron a ver.  Se sentían dichosos de poder contemplar al recién nacido.  Al regresar, el primer rey le dijo a la madre María: "Madre, has dado a luz a un niño que ama a Dios".  El segundo le dijo: "Madre, has dado a luz a un niño que será amado por Dios".  El tercer rey declaró: "Madre María, tu hijo no es diferente a Dios, ambos son uno y el mismo".

tmb82.jpg (6961 bytes)

Una vez que entendamos el significado interno de estas tres declaraciones, conoceremos la verdad.  Aquel que ama a Dios es el mensajero de Dios; aquel que Dios ama es el hijo de Dios; aquel que comprende el principio de la unidad se convierte en uno con Dios.


Cuando Jesús era pequeño, sus padres lo llevaron a Jerusalén a una festividad.  Después de un rato, la Madre María, al no ver a su hijo a su lado, pensó que estaría perdido en la multitud y empezó a buscarlo desesperada.  Finalmente lo encontró escuchando con profunda atención el sermón del sacerdote en un templo.   Esa escena le recordó las palabras proféticas de uno de los reyes árabes que visitaron a Jesús cuando nació de que él amaría a Dios.  Abrazó a su hijo y derramó lágrimas de alegría.  Jesús le dijo: "Madre, siempre me puedes encontrar en la compañía de Dios, pero me has buscado por todas partes.  Considero que la proximidad de la Divinidad es mi mayor riqueza"

Existe un profundo mensaje en esto.  El hombre está en busca de Dios sin comprender que él todo lo permea.  El es la encarnación del amor u se puede alcanzar sólo por medio del amor.  Cuando comprendan que están con Dios, por Dios, para Dios, se encontrarán a Dios por todas partes.  Fortalezcan el sentimiento de que Dios está en ustedes, con ustedes, sobre ustedes, abajo de ustedes y alrededor de ustedes.  ¿Cómo pueden buscar a Dios, quien está en todas partes?  El santo Thyagaraja expresó los mismos sentimientos en una canción: "¡Oh Señor Rama!, ¿dónde te puedo buscar?   Tú eres mi único refugio.  No puedo vivir sin tí".  Así diciendo saltó al río.  Para dicha suya encontró la estatua del Señor Rama en el río. "¡Oh Rama!, eres tan grande y compasivo; siempre estas conmigo.  He vivido toda mi vida en completa ignorancia sin comprender esta verdad".  El alabó a Rama de muchas maneras y expresó sus sentimientos en una canción, "Raara Maa Intidaaka...",  "¡Oh Señor!, ven a mi hogar".  Sólo un devoto ardiente puede comprender y experimentar la bienaventuranza de la unidad con Dios.

Tenga la firme convicción "Dios está en mí, conmigo, alrededor de mí, detrás de mí".  Cuando piensen así, serán divinos.  Jamás piensen que ustedes son algo separado de Dios.

¡Encarnaciones del amor!

Cada año hemos celebrado la Navidad aquí.  Sólo en Prashanti Nilayam se celebra la verdadera Navidad, donde personas de todas las religiones se unen para celebrarla.  Generalmente los hindúes celebran los festivales hindúes, los musulmanes celebran sus festivales, los cristianos los suyos y así sucesivamente; sólo en Prashanti Nilayam la gente de todas las religiones -hindúes, musulmanes, cristianos, parsis, etcétera- se reúne para celebrar la Navidad.  Prashanti Nilayam simboliza la unidad de todas las religiones.  En otras partes la gente bebe, come alimentos no vegetarianos y hace fiestas en el nombre de la Navidad.  Sin embargo, la Navidad en Prashanti Nilayam se celebra en una atmósfera de santidad.   La Navidad de Prashanti Nilayam es un día sagrado, no un día de vacaciones.

De los discursos : del 25-12-78; 25-12-79; y del 25-12-98

 

página principal