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VALORES HUMANOS

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Hoy en día nos interesa la Educación en Valores Humanos.  En mi opinión el solo cultivo de Valores Humanos es educación.  El que trata de comprender los Valores Humanos de Verdad, Rectitud, Paz Amor y No violencia en forma adecuada, el que lo pone en práctica  y los difunde con fervor y sinceridad, sólo puede ser descrito como una persona realmente educada.

Están, por supuesto, las obligaciones y los apremios referentes a la vida diaria propia, y a los deberes que hay que cumplir para con la familia y los demás.  Para estos propósitos y para ganarse la vida, uno puede tener que emprender alguna ocupación u otra.  Para esto puede requerirse el conocimiento de las ciencias naturales.  Pero junto con esto es fundamental adquirir conocimiento referente a los Valores Humanos.

Todos estamos facultados para adquirir conocimiento de los Valores Humanos.  Se ha dicho que dichos valores deben ser practicados en el hogar, la fábrica y la oficina.  Pero esto no es suficiente.  Todos deben practicar la Verdad, Rectitud, Paz, Amor y no Violencia.

El cuerpo de uno es un taller.  Este cuerpo es una máquina.  Los miembros y órganos son partes que integran la máquina.  Cada órgano participa de los dolores y alegrías de todas las otras partes.

El cuerpo manifiesta la unidad orgánica de todos los miembros y órganos.  Si comprendemos plenamente el funcionamiento de este taller    humano, no tendremos la necesidad de estudiar ningún otro taller.  Cuando la mente desea obtener un objeto, digamos una fruta el estómago contribuye a digerirla y provee al corazón de sangre para distribuirla a todo el cuerpo.  En el proceso, cada miembro u órgano hizo su tarea en armonía con los otros.  Este tipo de cooperación y armonía debe adquirirse también en nuestra vida diaria.

El funcionamiento de los diferentes órganos del cuerpo es una lección objetiva de cooperación y ayuda mutua.  Podríamos experimentar este tipo de cooperación mutua y unidad en nuestras acciones cotidianas.  Por ejemplo, cuando van caminando, sus ojos pueden notar una espina en el camino.  Por un proceso misterioso de comunicación de los ojos a los pies, sus piernas eluden la espina automáticamente.  Si el pie pisara la espina, podría herirse y comenzar a sangrar.  Inmediatamente, por el mismo misterioso proceso, los ojos experimentan el dolor causado por la espina y de ellos fluyen lágrimas.  Esto muestra el vínculo notable entre los ojos y los pies.  Es este tipo de Amor espontáneo la marca de la humanidad.  Es cuando experimentan el sufrimiento de otro como propio que se manifiesta su valor humano.

Nuestros sentidos y miembros demuestran estas cualidades humanas y actúan como excelentes maestros para nosotros.  Hay muchas lecciones por aprender del cuerpo.  Este se compromete en una variedad de acciones como el instrumento para toda actividad.  para este fin hay que mantener el cuerpo en buenas condiciones.  Todas las partes desde la cabeza hasta los pies, son igualmente importantes y tienen que ser cuidadas con Amor y consideración.  El Amor debe llegar a ser el principio regulador de nuestra vida.  Sólo entonces podemos santificarlo.

Pueden pensar que el Programa de Educación en Valores Humanos fue lanzado hace sólo cinco años.  Pero en realidad lo inicié hace casi cincuenta años.  Cuando permanecí en casa de Karnam Subbamma, en Puttaparti sol cantar una canción:    

  Con verdad y rectitud, Paz y Amor                  

        Sigue adelante en el viaje de tu vida, Oh hombre.

        Karma Yoga (cumplir la ley de causa y efecto con inteligencia) es tu deber.

        Recordar al Señor es el gran secreto

        y la práctica espiritual es el distintivo de los devotos.

        Continúa, Oh hombre, en el peregrinaje de tu vida 

        con Verdad, Rectitud, Paz y Amor.

Consideren el corazón como un vasto campo.  Usen la mente como un arado.  Traten a las cualidades como bueyes.  Usen la inteligencia como un látigo.  Con estos elementos, cultiven el campo de su corazón. ¿Qué es lo que van a cosechar?  Verdad, Rectitud, Paz y Amor con la cosecha. Devoción es la lluvia, meditación es el abono.  La Bienaventuranza es el cultivo.

Nuestra vida es como un témpano de hielo que se derrite a cada momento.  Antes de que se consuma, dedíquenla al servicio a los demás.  La Educación en Valores Humanos está destinada a preparar a todos para esta vida de servicio dedicado.

Con respecto a este programa puede haber dudas.  No se debe dar lugar a controversias fútiles.  Debe considerarse a los Valores humanos como requerimientos básicos para todo ser humano.  Al difundir el mensaje de estos valores por el mundo, todos ustedes deben cooperar unos con otros, y actuar en armonía.

En el presente todos son atraídos al Programa de Educación en Valores Humanos.  Es porque comprenden que el mundo se encuentra en una confusión lamentable a causa de la ausencia de estos valores.  Se ha hecho referencia a las monstruosas armas mortales en los arsenales de las naciones y a los peligros de la guerra nuclear y la "Guerra de las galaxias" y se ha dicho que en esta situación crítica es de suprema importancia promover los Valores Humanos.  Pero, en verdad, no son estas  bombas y mísiles la amenaza que se cierne sobre nosotros. El problema más grave lo constituye nuestras malas cualidades.  La razón es: si se usan bombas, ellas pondrán fin al mundo y no quedará nada.  Pero las malas cualidades del hombre devastan la vidas de la gente todo el tiempo.  Esta calamidad es peor que la otra. Si queremos eliminar las malas cualidades como odio, envidia, orgullo y ostentación, tenemos que emplear Verdad, Rectitud, Paz, Amor y No violencia como los utensilios de limpieza.

MAESTROS

No crean  que su servicio a los niños es por el bien de ellos.  También es por el bien de ustedes.

Ustedes, que tratan con niños y su educación y mejoramiento tienen que se conscientes de este valor y de la necesidad de manifestarlo en la acción

No se enorgullezcan pensando que los niños necesitan de su servicio.  Ustedes los necesitan a ellos tanto como ellos a ustedes.

Los maestros, que promoverán en sus estudiantes las cualidades de Amor y consideración mutuos, hoy están muy necesitados de lo mismo que han de estimular en los otros.

El hombre es, en esencia, una fuente eterna de Amor, Paz, alegría y devoción.  Cultívenlos por medio del precepto, el ejemplo y el ejercicio, durante los años de formación.  Entonces, los instruidos tendrán seguridad y dulzura mientras vivan.

Los Valores Humanos no pueden aprenderse de las conferencias o de los libros de texto.  Aquellos que buscan impartir valores a los estudiantes, deben primero ponerlos en práctica, y dar el ejemplo.

Llenen de Amor su corazón y guíen a los niños bajo su cuidado por el sendero ideal.

Decidan sacrificar todo lo que tienen por los niños inocentes que confían en su guía.

Pueden enseñar el amor a los estudiantes sólo a través del Amor.

Ustedes  tratan con niños tiernos, como sus maestros, guías y ejemplos.  Tienen que equiparse para estos roles poniendo en práctica los valores que distinguen al hombre.

Sirvan, y por ese servicio ganen el puesto de líder.  Sólo un buen servidor puede ser un gran amo.

Esta nueva empresa educativa puede resultar bien sólo si sus vidas son sanas.

Los maestros pueden lograr cualquier ideal elevado, siempre que sean cooperativos, bien disciplinados, imbuidos en el servicio y el sacrificio, y plenamente resueltos a triunfar.

Instruyan a los niños para que honren a sus padres, esto es lo primero que hay que hacer.

El maestro tiene la mayor participación en la formación del futuro del país.  De todas las profesiones, la suya es la más noble, la más difícil y la más importante.

Si un alumno tiene un vicio, sólo él sufre por éste.  Pero si un maestro tiene un vicio, se contaminan miles.

Aquellos que enseñan y que aprenden deben poner una atención calma, concentrada y firme.

Sólo un gran maestro puede formar a un gran estudiante.

Tienen que plantar las semillas espirituales en las mentes jóvenes.  Deben nutrirlas para que crezcan.

Entre todas las profesiones, la de enseñar es la que lleva la mayor responsabilidad.  Los maestros tienen que moldear a los jóvenes de hoy, para que crezcan y se transformen en ciudadanos dignos del mañana.

Si los mismos maestros no siguen la ética normal de la verdad, etc. ¿Cómo pueden inculcar buenos hábitos y valores en los niños?

Los maestros no deben atarse considerando las horas de trabajo.  Cuando sea necesario, deben prepararse para quedarse más horas, para satisfacer las dudas de los estudiantes y ayudarlos a completar sus asignaturas.  Este es su deber.

Si los maestros juegan su papel adecuadamente, puede transformarse la nación.  Por toda la mala conducta entre los estudiantes, hay que culpar a los padres y maestros.

Cultiven el corazón para cosechar Verdad. Rectitud, Paz y Amor.  Esta cosecha tiene que ser recolectada en su corazón y compartirla con otros.

Junto con la educación terrenal tienen que cultivar los Valores Humanos y dedicarse a la disciplina espiritual.

Para enseñar los Valores Humanos, también hay que hacer hincapié en evitar derroche de dinero, alimento y tiempo.  En este aspecto, aun los maestros tienen que ser instruidos.

El servicio prestado a los niños es el más sagrado.

Guíen a los niños a lo largo del sendero gozoso de la Verdad.  Que sus rostros siempre derramen sonrisas que broten de la alegría que obtienen al mirar los rostros de los niños.

Cumplan con sus deberes como maestros con un espíritu de dedicación, Amor y Servicio, y sean ejemplos brillantes para el país y el mundo.

Los niños son lámparas que pueden iluminar el sendero de la nación.

La primera tarea de los maestros es cultivar la virtud en los corazones de los alumnos.

El maestro y el alumno se llenarán de la alegría sólo cuando los enlace el Amor que no calcula retribución.

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